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Sentència de 17 d'octubre de 1994

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Sentència del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya
de 17 d'octubre de 1994, núm. 17/1994 (Sala Civil i Penal)

Antecedents de fet
Fonaments de Dret
Part dispositiva

Barcelona, a diecisiete de octubre de mil novecientos noventa y cuatro.

VISTO por la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, integrada por los magistrados del margen, el recurso de casación interpuesto contra la sentencia dictada por la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Tarragona en el Rollo nº 36/93, que proviene del juicio de menor cuantía nº 279/90 del Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de El Vendrell, cuyo recurso interpuso el demandante en dichos autos D. x1, que han estado representados por la Procurador Dª Francisca Bordell Sarró y defendido por el Letrado D. Manuel Abós Janot contra Dª y1 y D. y2, incomparecidos.

 

ANTECEDENTES DE HECHO

 

Primero. - Ante el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de El Vendrell, fueron vistas las actuaciones de juicio declarativo de menor cuantía a instancia de D. x1 contra Dª y1, D. y2, Dª y3 y D. y4, en cuya demanda solicitaba previa alegación de los hechos y fundamentos de derecho, que se dictara sentencia en la que se contengan los siguientes pronunciamientos: A) Se declare: 1.- Que la ventana abierta en la pared maestra sur de la casa del número 00 de la C/ C., no constituye servidumbre de luces ni vistas ni ventilación en favor de la referida casa y sobre la finca contigua del actor; 2. - Que el cubierto de plástico tipo uralita que cubre el patio de luces de la casa del número 00 de la C/ C., no constituye servidumbre de vertido de aguas en favor de dicha casa y sobre la finca contigua del actor; y 3. - Que no existe ninguna otra servidumbre a favor de la casa del número 00 de la C/ C. de L. y sobre la finca de mi principal. B) Y se condenara a los demandados: 1. - A estar y pasar por las anteriores declaraciones; 2. - A cerrar y cegar de inmediato la ventana; 3.- A retirar el cubierto del patio de luces a fin de que no invada la finca del actor ni genere servidumbre, perturbación o inmisión sobre ella; 4.- A evacuar las aguas pluviales que caen sobre el patio de luces de la casa del número 00 de la C/ C. de L. a través de la propia finca de los demandados y de forma que no viertan sobre el precio del actor; 5.- A realizar cuantas obras fueren necesarias para que sean efectivos los anteriores pronunciamientos; y 6.- Al pago de las costas procesales.

 

Segundo. - Admitida a trámite la demanda se dispuso el emplazamiento de los demandados, para que en el término legal, comparecieran en autos y la contestaran, lo cual verificaron en tiempo y forma, mediante el oportuno escrito contestando a dicha demanda y arreglado a las prescripciones legales, suplicaba que se dictara sentencia en su día, en la que se absuelva a los demandados de todos los pedimentos realizados por el demandante en el suplico de su demanda, todo ello con expresa imposición de costas. Seguido el juicio por sus trámites, el referido Juzgado con fecha de 24 de diciembre de 1991, dictó sentencia cuyo fallo es el siguiente: «FALLO: QUE DEBO ESTIMAR Y ESTIMO parcialmente la demanda presentada por x1 contra Dª y1, D. y2, Dª y3 y D. y4 y por tanto declaro: que el cubierto de plástico tipo uralita que cubre o cubría el patio de luces de la casa n.º 00 de la C/ C. de L. , no constituye servidumbre de vertido de aguas en favor de dicha casa y sobre la finca continua, y condeno a los demandados ----- A estar y pasar por tal declaración; 2.- A retirar tal cubierta del patio de luces, o no pueda volver a ser colocada, a fin de que no invada la finca del actor, ni genere servidumbre, perturbación o inmisión sobre ella; 3.- A evacuar las aguas pluviales que caen sobre el patio de luces de la casa n.º 00 de la C/ C., a través de la finca de su propiedad, de forma que no viertan sobre la finca del actor; 4. - A realizar cuantas obras sean necesarias para que sean efectivos los anteriores pronunciamientos; desestimando la demanda en el resto de sus pretensiones, y absolviendo expresamente de toda pretensión a los demandados ---- declarando en todos los casos, que cada parte deberá abonar las costas causadas a su instancia y las comunes por mitades.

 

Tercero. - Contra la sentencia recurrida se interpuso recurso de apelación por la representación de x1, que fue admitido en ambos efectos y remitidos los autos a la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Tarragona, lo tramitó y dictó sentencia con fecha 16 de junio de 1993, cuyo fallo es el siguiente: «FALLAMOS: Que con estimación del recurso de apelación formulado por x1, revocando parcialmente la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de El Vendrell, debemos DECLARAR Y DECLARAMOS que la ventana abierta en la pared maestra sur de la casa del número 00 de la C/ C. de L., no constituye servidumbre de luces ni vistas en favor de la referida casa y sobre la finca contigua del actor y que no existe ninguna otra servidumbre a favor de la referida casa; y debemos CONDENAR Y CONDENAMOS a los demandados y2 y y1 a estar y pasar por las anteriores declaraciones, a cerrar y cegar de inmediato la ventana, a realizar cuantas obras fueran necesarias para que sean efectivos los anteriores pronunciamientos, e imponiendo a los demandados condenados la totalidad de las costas de la primera instancia a excepción de las devengadas por los codemandados absueltos, manteniendo respecto de estos últimos el pronunciamiento de la Sentencia apelada que no efectúa respecto de ellos expresada imposición, quedando confirmada la sentencia recurrida en todos sus restantes pronunciamientos. Sin efectuar imposición de las costas de esta alzada.»

 

Cuarto. - Contra la anterior sentencia la representación de los demandados-recurrentes D. y2 y Dª y1, oportunamente manifestaron su propósito de interponer recurso de casación para ante este Tribunal Superior, recurso que aquella Sección de la Audiencia de Tarragona tuvo por preparado y previos los trámites legales dispuso el emplazamiento de las partes y elevó los autos a este Tribunal ante el que solamente comparecieron los referidos recurrentes, formándose el presente rollo del recurso el cual fue interpuesto dentro del término del emplazamiento y fundamentado en el siguiente motivo: Al amparo del art. 1692-4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil por infracción de los arts. 6 y 11 de la Llei 13/90 de 9 de juliol, de l'acció negatòria, les immissions, les servituds i les relacions de veïnatge, así como de su Disposició Derogatoria, en relación con las normas de derecho transitorio de la propia Llei, de la Compilació del Dret Civil de Catalunya y del Código Civil.

 

Quinto. - Previo informe del Ministerio Fiscal, por auto de esta Sala de fecha cinco de septiembre pasado se admitió a trámite el recurso de casación interpuesto, sin que se abriera trámite de impugnación habida cuenta la incomparecencia de la parte recurrida, señalándose para la votación y fallo el día veintinueve del mismo mes en que tuvo lugar.

Ha sido Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. Luis Mª Díaz Valcárcel.

 

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

 

Primero. - El hecho que ha dado origen a la presente litis, tal como ha sido depurado a lo largo del proceso, es de gran simplicidad. Los demandados son propietarios de una casa, sita en la zona urbana de L., en cuya pared sur se abre una ventana que toma luces y vistas directamente sobre la finca del actor. La ventana existe desde que se construyó la casa, hace más de ochenta años. Con base en estos hechos, el actor ejercita la acción negatoria por estimar que no existe título que legitime una servidumbre de vistas, mientras los demandados alegan usucapión. La sentencia del Juzgado acoge la tesis de los demandados mientras que la Audiencia estima que no se dan todos los requisitos para que opere la prescripción adquisitiva y que por elle, procede dar lugar a la inicial acción negatoria. El recurso de casación se articula en un único motivo, al amparo del art. 1692,4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil y denuncia infracción por inaplicación de los arts. 6 y 11 así como de la disposición derogatoria de la Ley del Parlamento Catalán 13/1990, de 9 de julio, sobre acción negatoria, inmisiones, servidumbres y relaciones de vecindad.

 

Segundo. - En la regulación civil catalana sobre la posibilidad de usucapir la servidumbre las vistas, de posible aplicación al caso enjuiciado (recordemos que la ventana en cuestión fue abierta posiblemente a primeros de siglo), cabe distinguir tres etapas. La anterior a la Compilación, en que la servidumbre que el derecho romano llamaba prospectus no puede adquirirse por usucapión, en aplicación de lo dispuesto por las Ordinacions de Sanctacilia, concretamente la 61 y 62 que en traducción de PELLA i FORGAS, dicen así: «Nadie puede alegar posesión en pared propia o común de ventana grande ni pequeña, ni del tal agujero por donde pueda pasar algún hombre, y no en otras, si no es radial o rajadera». «Idem. el que tendrá ventana, no la pueda obtener por prescripción, si no la tiene con escritura de su vecino; en otra manera se entiende hecha en fraude de la otra parte». Notemos que la recta interpretación de ambas disposiciones, y no sólo de la segunda, llevan a la conclusión de que la no usucapibilidad de las servidumbres de vistas deriva de que no son susceptibles de cuasi-posesión por tratarse de actuaciones meramente toleradas; en este sentido BORRELL i S.. La compilación de 1960 fue taxativa al enumerar en el art. 283 una serie de servidumbres (alguna de las cuales hoy incluimos en la categoría de relaciones de vecindad) que no pueden adquirirse por usucapión, ni tan siquiera inmemorial; concretamente la de vistas, sea en pared propia sea en pared medianera. Finalmente, la Llei 13/1990, de 9 de julio, deroga expresamente el art. 283 de la Compilación y al regular las relaciones de vecindad prohíbe que tomen vistas o luces del patio vecino quienes no tengan constituida a su favor una servidumbre (art. 40). La Sección tercera del Capítulo II disciplina la servidumbre voluntaria de luces y vistas y, con carácter general para toda servidumbre, dispone que se constituyen por título, por usucapión y por disposición de la Ley (art. 6) y que la adquisición de las servidumbres por usucapión tiene lugar mediante la posesión pública, pacífica e ininterrumpida, en concepto de titular del derecho de servidumbre, por un período de treinta años (art. 11).

 

Tercero. - La antigüedad de la ventana en relación con las vicisitudes del derecho catalán de servidumbres plantea el problema de establecer cual sea la disposición aplicable al caso; cuestión que debe ser resuelta, como acertadamente razona la sentencia recurrida, de acuerdo con las normas de derecho transitorio. En defecto de preceptos específicos -la Llei 13/1990 sólo contiene disposiciones transitorias referentes a paredes de carga y plantaciones- debemos acudir a las Disposiciones transitorias del Código Civil y no sólo a las reglas establecidas bajo esa rúbrica sino también al art. 1939 que, como ha dicho la jurisprudencia, debe ser considerada «como derecho transitorio común, pudiendo aplicarse también a las leyes que no posean propias y especificas normas especiales de transición» (Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de noviembre de 1988). Si admitimos que la Llei 13/1990 permite adquirir por usucapión la servidumbre de vistas y el derecho civil catalán anterior no, hemos de llegar a la conclusión de que el lapso para la prescripción treintenal sólo empieza a correr desde que entró en vigor la nueva ley, y no es lícito sumarle el período transcurrido con anterioridad, cuando el transcurso del tiempo no tenía eficacia para la adquisición de la servidumbre de vistas. Así se infiere de la regla general de irretroactividad de las leyes (art. 2,3 del Código Civil) y de las leyes que perjudiquen derechos adquiridos según la legislación civil anterior (primer párrafo de las Disposiciones transitorias del Código Civil). Específicamente, es de aplicación la Regla tercera de las repetidas transitorias, en cuanto las disposiciones que sancionan con privación de derechos, actos u omisiones que carecían de sanción en las leyes anteriores, no son aplicables al que, cuando éstas se hallaban vigentes, hubiese incurrido en la omisión o ejecutado el acto prohibido por el Código. Aún más específico es el art. 1939 del CC cuya primera cláusula nos dice que la prescripción comenzada antes de la publicación de este Código se regirá por las leyes anteriores al mismo. De tal norma se infiere que si la ley nueva declara prescriptible un derecho que por la antigua no lo era, no puede computarse el tiempo de inactividad transcurrido bajo el imperio de la ley antigua (argumento de la sentencia del TS de 12 de junio de 1906). En definitiva, como ha dicho la doctrina, el art. 1939 del Código civil conduce a sostener que quien desee prescribir por la ley nueva no puede aprovecharse del tiempo transcurrido bajo la antigua normativa.

 

Cuarto. - Lo dicho conduce a la desestimación del recurso planteado. La Ley aplicable, por ser la vigente en el momento de iniciarse el pleito y por hallarse las fincas en Cataluña, es efectivamente la tan repetida de 9 de julio de 1990. Pero al intentar extender lo dispuesto en esta Ley a acontecimientos ocurridos bajo el imperio de la ley anterior se suscitan problemas de derecho intertemporal que no pueden soslayarse con el argumento simplista de que la ley nueva carece de disposiciones transitorias al respecto. Bajo la vigencia del art. 283 de la Compilación el dueño del pretendido fundo sirviente sabía que su inactividad frente al colindante que toma vistas directas de su finca era interpretada por el ordenamiento jurídico catalán como un acto de mera tolerancia que, por mucho que se prolongase en el tiempo, nunca podía dar lugar a que el vecino llegase a adquirir un derecho real de servidumbre de vistas. Suponiendo que la ley nueva atribuya una distinta eficacia a la inactividad de quien soporta las vistas del colindante, este cambio legislativo sólo puede operar a partir de los veinte días de la publicación del texto legal, pero no cambia retroactivamente la eficacia de eventos acaecidos antes de su promulgación. Lo contrario sería vulnerar el principio de irretroactividad que incluso alcanza rango constitucional cuando restringe derechos individuales (9.3Constitució Espanyola). En resumen, la sentencia recurrida aplica correctamente los arts. 6 y 11 de la Llei 13/1990 cuando limita su eficacia a la entrada en vigor de la Ley, verdadero dies a quo de la pretendida usucapión, cuyo dies ad quem quedaría situado el año 2020.

 

Quinto. - La sentencia del Juzgado y la de la Audiencia, si bien llegan a resultados contradictorios, parten de una misma premisa: que la Llei 13/1990 supone un cambio radical respecto a la Compilación. Imprescriptibilidad de la servidumbre de vistas en ésta, cláusula general sobre constitución de las servidumbres por usucapión en aquélla. Quizá sería posible llegar a la misma solución partiendo de la hipótesis de que, a pesar de las apariencias, el derecho catalán no ha sufrido cambios tan traumáticos, y que la tradición jurídica catalana en materia de servidumbre de vistas se mantiene inalterada desde los tiempos históricos hasta nuestros días. La interpretación sistemática de las Ordinacions de Sanctacilia (14, 61 y 62) indica que la no usucapibilidad de la servidumbre de vistas deriva de que no es susceptible de posesión (más correctamente, cuasi-posesión) por considerarse actos meramente tolerados que cabe suprimir cuando el propietario construye. (Sentencia de 7 de mayo de 1887) y no genera derechos. Al mismo tiempo, la doctrina reconocía que la cuasi-posesión de las servidumbres negativas empieza desde que se realiza algún acto obstativo a la libertad del dominio del predio sirviente, puesto que la sola abstención de hacer uso de alguna de las facultades que concede el dominio -v gr. edificar- no puede interpretarse en el sentido de que no lo hace porque no puede hacerlo (BORRELL i S.). La Compilación destaca la prohibición de tener vistas sobre el predio vecino (art. 293) y de usucapir la servidumbre de vistas (art. 283,3º) pero no incorpora normas generales sobre la adquisición de las servidumbres o sobre cuasi-posesión de estos derechos reales. La Ley sobre acción negatoria, inmisiones, servidumbres y relaciones de vecindad, regula de manera menos fragmentaria -aunque en modo alguno completa- el derecho real de servidumbre y, concretamente, establece la adquisición de las servidumbres por usucapión mediante la posesión pública, pacífica e ininterrumpida, en concepto de titular del derecho de servidumbre, por un período de treinta años (art. 11). Al mismo tiempo prohíbe tener vistas o abrir ventanas sobre el predio vecino, salvo que deje androna o tenga constituida servidumbre a su favor. Si, además, tenemos en cuenta que el legislador de 1990 nos dice expresamente que la reforma respecto al régimen establecido por la Compilación del Derecho civil de Catalunya en materia de vistas es «ligera» (Preámbulo, párrafo final) es forzoso concluir que la tradición jurídica catalana se mantiene. Abrir ventanas o tomar vistas directas sobre el fundo vecino es un acto prohibido por la Ley que si se mantiene en el tiempo es por mera tolerancia, pero sin generar derechos. Ahora bien, esta detentación precaria puede convertirse en cuasi-possesio ad usucapionem cuando, verbigracia, se mantiene tras un acto obstativo del otro propietario pues, a partir de entonces, se posee en concepto de titular del derecho de servidumbre. Aplicando lo dicho al caso de autos, la transmutación de actuación tolerada en posesión computable para la usucapión no se produce por el mero cambio legislativo -como parecen entender ambas sentencias- sino desde que el acto obstativo del actor es rechazado por los demandados con el argumento de ser titulares de un derecho de servidumbre de vistas. Todo lo cual sea dicho ex abundantia y con ánimo de avanzar en la interpretación de la nueva ley, toda vez que aquí no altera el contenido de los fallos judiciales.

 

Sexto. - No procede hacer expreso pronunciamiento sobre costas.

Vistas las disposiciones legales citadas y demás de pertinente aplicación,

 

FALLAMOS

Que desestimando el recurso de casación interpuesto por la representación legal de D. y2 y Dª y1 contra la sentencia dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona en fecha 16 de junio de 1993, confirmamos íntegramente esta resolución, sin hacer especial pronunciamiento sobre costas.

Devuélvanse las actuaciones a la Audiencia de la que proceden con certificación de la presente Sentencia.

Lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


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