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STSJC 20-12-2004

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Sentència del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya
de 20 de desembre de 2004, núm. 38/2004 (Sala Civil i Penal)

Presidenta:

Excma. Sra. M. Eugènia Alegret Burgués

Magistrados:

Ilmo. Sr. Guillermo Vidal Andreu

Ilmo. Sr. Antoni Bruguera i Manté

La Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, integrada por los magistrados que se expresan más arriba, ha visto el recurso de casación núm. 72/2004 contra la Sentencia dictada en grado de apelación por la Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en el rollo de apelación núm. 155/2003, como consecuencia de las actuaciones de procedimiento ordinario núm. 255/2002 seguidas ante el Juzgado de 1a Instancia núm. 35 de Barcelona. La Sra. x1 ha interpuesto este recurso representada por el procurador Sr. Francisco Javier Manjarín Albert y defendida por el letrado Sr. Jesús Condomines Pereña. Es parte recurrida la Sra. y1, representada por el procurador Sr. Jorge Enrique Ribas Ferre y defendida por el letrado Sr. Alberto Jorba Molinero.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero. El procurador de los tribunales Sr. Francisco Javier Manjarín Albert actuó en nombre y representación de la Sra. x1 formulando demanda de procedimiento ordinario núm. 255/2002 en el Juzgado de Primera Instancia núm. 35 de Barcelona.

Seguida la tramitación legal, el Juzgado indicado dictó Sentencia con fecha 12 de noviembre de 2002, cuya parte dispositiva dice lo siguiente: “FALLO: Estimando la reclamación efectuada por doña y1 se condena a doña x1 a entregar el legado derivado del testamento de doña X1 B. de B. respecto de las fincas siguientes:

XXXX, al tomo XXX de Begur, folio XXX; XXXX, al tomo XXXX de Begur, folio XXX; XXXX, al tomo XXXX de Begur, al folio XXX; XXXX, al tomo XXXX de Begur, folio XX;, XXXX, al tomo XXXX de Begur, folio XXX, i XXXX, al tomo XXXX de Begur, folio XXX.

“Las costas derivadas del allY1miento se distribuyen entre los litigantes asumiendo cada uno las suyas y las comunes por mitad; las derivadas de las cuestiones sobre las que hay controversia se imponen a quien ha visto rechazadas sus pretensiones”.

Segundo. Contra esta Sentencia, la parte actora interpuso recurso de apelación, que se admitió y se sustanció en la Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Barcelona, la cual dictó Sentencia en fecha 1 de diciembre de 2003 con la siguiente parte dispositiva: “FALLAMOS: Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación de Dª x1 frente a la Sentencia dictada en el juicio ordinario nº 255/02 seguido ante el Juzgado de 1ª Instancia nº 35 de Barcelona, debemos confirmar y confirmamos dicha sentencia, con imposición al apelante de las costas de este recurso“.

Tercero. Contra esta sentencia, el procurador Sr. Francisco Javier Manjarín Albert, en nombre y representación de la Sra. x1, interpuso recurso de casación que, por auto de esta Sala de fecha 27 de julio de 2004, se admitió a trámite, dándose traslado a la parte recurrida y personada para formalizar su oposición por escrito en el plazo de veinte días.

Cuarto. Por providencia de fecha 4 de octubre de 2004 se tuvo por formulada oposición al recurso de casación, y de conformidad con el art. 485 de la Ley de enjuiciamiento civil se señaló para su votación y fallo, que han tenido lugar el día 22 de noviembre de 2004.

Ha sido ponente el Ilmo. Sr. Guillem Vidal Andreu.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero. La representación procesal de Dª. x1 presenta recurso de casación contra la Sentencia dictada en fecha 1 de diciembre de 2003 por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Barcelona, en el rollo 155/03 procedente del juicio ordinario 255/02 tramitado por el Juzgado de Primera Instancia nº 35 de Barcelona, que desestima el recurso formulado contra la sentencia pronunciada por este Juzgado, estimatoria de las pretensiones de la demandante reconvencional Dª y1

En definitiva, se condena a la actora a entregar a la demandada y demandante reconvencional el legado derivado del testamento de su tía Dª. X1 B. de B. respecto de seis fincas, y ello en base a la interpretación que efectúa dicha sentencia de primera instancia (que asume la sentencia objeto de recurso de casación) de la cláusula testamentaria que contiene el legado en favor de Dª. y1, según la cual la testadora “lega a su sobrina y1 la plena propiedad de todos los bienes que la testadora posee en la Cala de L. del Municipio de Begur”.

Como dice la sentencia del tribunal de apelación “lo que se discute es si con la expresión ‘cala de L.’ la testadora se estaba refiriendo sólo a las construcciones existentes en la playa del mismo nombre o si comprendía las otras fincas rústicas ubicadas en la ladera de la montaña que circunda la playa”.

Dicha controversia se reproduce ahora en casación, a través del único motivo invocado por la parte recurrente: la infracción del art. 110 del Código de sucesiones de Cataluña, según el cual “en la interpretació del testament cal atenir-se plenament a la veritable voluntad del testador, sense haver de subjectar-se necessàriament al significat literal de les paraules emprades”.

Segundo. El recurso, en consecuencia, pretende la revisión de los criterios hermenéuticos utilizados por la Audiencia para indagar la verdadera voluntad de la testadora D. X1 B., cuando es conocida, por reiterada y porque, además, es concorde con la del Tribunal Supremo (sentencias, entre muchas otras, de 18 y 25 de julio de 1991, 31 de diciembre de 1996, 27 de febrero de 1999, 24 d'octubre de 2002) la doctrina de esta Sala orientadora de que la interpretación de las cláusulas testamentarias es función de los tribunales de instancia y su juicio ha de mantenerse en tanto no se demuestre que es arbitrario, ilógico o irracional.

Esta doctrina se refleja en nuestras sentencias de fechas 22 y 28 de octubre de 1991, 30 de noviembre de 1992, 26 de mayo y 9 de junio de 1997, 18 de junio y 10 de diciembre de 1998, 21 de junio de 1999, 11 de noviembre de 2.002 y 24 de noviembre de 2003.

Pues bien, la interpretación que la Audiencia realiza de la voluntad testamentaria no aparece en absoluto como arbitraria ni contraria a toda regla lógica o de razón, antes bien es exhaustiva, razonada y se adecua a la normativa jurídica catalana.

Debe recordarse lo que al respecto de la indagación de la verdadera voluntad del testador tiene dicho esta Sala, por ejemplo en Sentencia de 11 de noviembre de 2002: “El art. 110 del Código de sucesiones de Catalunya establece categóricamente, siguiendo la tradición jurídica catalY1, que en la interpretación del testamento es necesario atenerse a la verdadera voluntad del testador sin sujetarse necesariamente a las palabras utilizadas en el testamento y en parecido sentido, es decir, en la prevalencia de la voluntad sobre el sentido literal de las palabras, se pronuncia el art. 675 del Código civil”, matizándose en la de 24 de noviembre de 2003 que: “si el Codi civil parteix d'un principi literalista per a la interpretació dels testaments (art. 675 ‘tota disposició testamentària s'haurà d'entendre en el sentit literal de les seves paraules, llevat que aparegui clarament que va ser una altra la voluntat del testador’), el Codi de successions de Catalunya s'orienta en un sentit més subjectivista en expressar a l'art. 110 que ‘en la interpretació del testament cal atenir-se plenament a la voluntat del testador sense que calgui subjectar-se necessàriament al significat de les paraules emprades’”.

Y, en definitiva, esa voluntad habrá de deducirse, lógicamente, tanto de esas palabras, como del conjunto probatorio orbital que demuestre su sentido, que es, precisamente, lo que hace la sentencia objeto de recurso.

La sentencia se apoya para llegar a su última conclusión en el propio sentido de la palabra cala, diferenciándolo de la expresión playa; en la uniformidad de los términos empleados en el lugar, con los topónimos paratge, territori, cala y platja de L.; en la consideración de propietaria que ostenta Dª. y1 ante el Ayuntamiento de Begur —según certificación de éste— tanto por la actuación urbanística como por los datos del IBI, como por la falta de actuación de Dª. X1 L. sobre los bienes de la Cala; en la prueba testifical; en el hecho de que en la liquidación de los impuestos procedentes de la herencia, se separan los legados y se atribuyen a Dª Y1, además de las cuatro fincas sobre las que no hay controversia (por el allY1miento efectuado), las otras seis objeto del actual litigio; y, finalmente, en el reconocimiento efectuado por la citada Dª X1 en el procedimiento de mayor cuantía 1032/96 respecto a que Dª Y1 cuidaba de la administración de las fincas situadas en cala L. que, según admite, comprende la propiedad de las cuatro o cinco edificaciones y además casi la totalidad de la montaña sita en la parte posterior.

En forma alguna puede decirse, pues, que estos razonamientos contraríen las reglas de la razón y de la lógica. El testamento recoge que se lega a Dª. X1 la plena propiedad de todos los bienes que la testadora posee en Sant Feliu de Guíxols y a Dª. Y1 la plena propiedad de todos los bienes que la testadora posee en la cala de L. del municipio de Begur. En una primera aproximación exegética la diferenciación topográfica de los bienes legados aparece evidente. Luego resulta que la testadora posee bienes en la playa misma de la cala L. y en la ladera de la montaña que la circunda hasta llegar al mar y, en este caso, es lógico pensar que si la testadora hubiera querido legar a Dª. Y1 sólo los inmuebles situados en la playa así lo hubiera dicho, atribuyendo seguidamente los de la ladera de la montaña a Dª. X1. Finalmente, todos los datos probados provenientes de declaraciones de vecinos y del propio Ayuntamiento de la localidad corroboran que es Dª. Y1 quien cuida y administra todos los bienes de la cala —no sólo los de la playa—, paga los impuestos, efectúa actos de incidencia urbanística y, en fin, es tenida por propietaria de tales inmuebles.

Por todo, pues, ha de mantenerse la decisión de la Audiencia y desestimar con ello el recurso de casación formulado.

Tercero. De conformidad con el art. 398.1, en relación con el 394.1, de la Ley de enjuiciamiento civil, se impondrán al recurrente las costas causadas.

Así pues,

PARTE DISPOSITIVA

Debemos desestimar como desestimamos el recurso de casación interpuesto por el procurador de los tribunales D. Francisco Javier Manjarín Albert, en nombre y representación procesal de Dª. x1, contra la Sentencia dictada en fecha 1 de diciembre de 2003 por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Barcelona, en el rollo 155/03 procedente del juicio ordinario 255/02 tramitado por el Juzgado de Primera Instancia nº 35 de Barcelona; en consecuencia, confirmamos la misma en su integridad, condenando al recurrente al pago de las costas causadas.

Notifíquese la presente a las partes y, con su testimonio, remítanse el rollo y las actuaciones a la indicada Sección de la Audiencia.

Lo pronunciamos, mandamos y firmamos.