Projecte Norma Civil
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Sentència de 23 de desembre de 2002

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Sentència del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya
de 23 de desembre de 2002 núm. 41/2002 (Sala Civil i Penal)

Antecedents de fet 
Fonaments de dret 
Part dispositiva

Presidente:

Excmo. Sr. Guillermo Vidal Andreu

Magistrados/as:

Ilmo. Sr. Antoni Bruguera i Manté

Ilma. Sra. Núria Bassols i Muntada

 

Visto por la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, integrada por los magistrados al margen expresados, el recurso de casación interpuesto contra la Sentencia de 8 de abril de 2002 dictada en grado de apelación por la Sección Doceava de la Audiencia Provincial de Barcelona en su rollo nº 57/02, como consecuencia de los autos de incidente nº 372/00 seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia nº 30 de Barcelona. El recurso de casación fue interpuesto por D. X1 , representado en esta instancia por la procuradora Dª Joana Menem Aventin y defendido por el letrado D. Frederic Munné Catarina, siendo parte recurrida D. Y1, representado por el procurador D. Javier Segura Zariquiey y defendido por letrado D. Miguel de Castro Segura.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero. La representación procesal del Sr. X1  interpuso en tiempo y forma recurso de casación contra la Sentencia de fecha 8 de abril de 2002 dictada por la Sección 12ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en el rollo de apelación nº 57/02, que dimana del incidente nº 372/00 del Juzgado de Primera Instancia nº 30 de Barcelona, cuya parte dispositiva dice: “Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación del demandado D. X1 , contra la Sentencia dictada en fecha 15 de octubre 2001 recaída en proceso 372/2000 del Juzgado de 1ª Instancia nº 30 de Barcelona, en el que ha sido parte actora D. y1, debemos confirmar y confirmamos los pronunciamientos de la sentencia apelada, sin hacer especial condena en costas de la alzada, que abonará cada parte las suyas y las comunes por mitad”.

Segundo. Recibidas las actuaciones en esta Sala, se formó rollo y se designó ponente. Interpuesto en tiempo y forma recurso de casación por la representación procesal de la parte actora, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 477.3 de la vigente Ley de enjuiciamiento civil, por Auto de fecha 23 de septiembre de 2002 se admitió a trámite y se dio traslado a la contraria para formular su escrito de oposición, que efectuó en el tiempo y forma oportunos. Por resolución del pasado 11 de noviembre se señaló día y hora para la votación y fallo del procedimiento: el día 9 de diciembre de 2002, la cual se ha efectuado oportunamente.

Ha sido ponente el Excmo. Sr. D. Guillermo Vidal i Andreu.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero. Se interpone recurso de casación contra la Sentencia dictada en fecha 8 de abril de 2002 por la Sección Duodécima de la Audiencia Provincial de Barcelona en el rollo 57/2002 procedente del incidente nº 372/2000 tramitado por el Juzgado de Primera Instancia nº 30 de Barcelona.

Son hechos que interesan para la solución del recurso los siguientes:

Dª. X2 falleció en Barcelona el día 13 de septiembre de 1988, habiendo otorgado último testamento el 27 de marzo de 1985. En dicho testamento Dª X2 instituyó heredero fiduciario a D. X1 , que aparece en autos como demandado, y heredero fideicomisario al hijo de éste, D. Y1, hoy demandante. En fecha 7 de marzo de 1989, D. X1  practicó inventario y aceptó la herencia, valorándola en un total de 37.525.379 pesetas. En ese mismo acto, el otorgante determinó la cuarta trebeliánica en una valor de 9.381.345 pesetas, adjudicándose en pago parcial de la misma bienes y capital por la suma de 3.716.152 pesetas, por lo que estimó todavía por detraer bienes por valor de 5.665.193 pesetas.

Pese a las fechas indicadas, todas las partes convienen, y así es de derecho, que la legislación aplicable resulta ser el Código de sucesiones por causa de muerte en el derecho civil de Catalunya, Ley 40/1991, de 30 de diciembre, en virtud de lo estatuido en la disposición transitoria novena, según la cual: “Les normes d’aquest Codi relatives als efectes del fideïcomís s’apliquen mentre està pendent, àdhuc pel que fa a la quarta trebel·liànica, fins i tot als fideïcomisos pendents en el moment de la seva entrada en vigor, malgrat que el causant hagi mort abans”.

El 19 de abril de 2000 el heredero fiduciario comunicó al fideicomisario que procedía a adjudicarse una finca urbana sita en la localidad de Blanes, valorada en la escritura de inventario en 1.061.882 pesetas.

El heredero fideicomisario, D. X1 se opuso a la valoración de la finca y promovió demanda incidental al entender que la finca hoy, transcurridos once años desde el inventario, tenía un mayor valor, que debía ser determinado en autos, y que sólo a efectos catastrales se hallaba valorada en 3.305.685 pesetas. El demandado solicitó la confirmación de la valoración, añadiendo que aún le quedaban por detraer 4.603.311 pesetas para el pago total de la cuarta trebaliánica.

En el curso del proceso la finca fue valorada pericialmente en 11.200.000 pesetas. La sentencia de primera instancia estimó íntegramente la demanda, declarando que, a efectos de pago de la cuarta trebeliánica, el inmueble de autos tenía un valor de 11.200.000 pesetas. La sentencia de segunda instancia, que hoy se recurre, confirma la anterior.

El recurso se basa en el interés casacional que presenta el asunto que hoy se somete a la decisión de la Sala (art. 477. 3 de la Ley de enjuiciamiento civil), atendida la falta de doctrina jurisprudencial sobre el momento al que hay que referir las valoraciones de los bienes detraídos en pago de la cuarta trebeliánica y la presunta antinomia que presentan los arts. 219, regla 1ª, in fine, por un lado, y los 233 y 234, por otro, todos del Código de sucesiones.

Segundo. Hay que entender, en consecuencia, aunque desgraciadamente no se explicite en el recurso, que se invoca por la parte recurrente infracción del primero de los artículos citados, precisamente porque es en el que se apoya la sentencia que se combate.

La mal llamada cuarta trebeliánica, también apelada pegasiana en cuanto nacida, junto a la falcidia, en el Senado Consulto Pegasiano, es una institución heredada, pues, del derecho justinianeo, destinada a favorecer la aceptación de las herencias por los herederos fiduciarios, pero que continúa vigente —y así es recogida en el Código de sucesiones de Catalunya como también en la Compilación de las Islas Baleares— pese a los cambios de todo tipo operados en la sociedad y a los mecanismos legales que hoy cumplen perfectamente la misión para la cual fue en su origen concebida.

La definían los comentaristas como el derecho que tiene el fiduciario a retener una porción alícuota en plena y libre propiedad, consistente en la cuarta parte de la herencia o de la porción de ella afecta al fideicomiso. En este sentido es recogida la institución en el art. 229.1 del Código al afirmar que: “Qualsevol hereu fiduciari que accepta l’herència fideïcomesa i practica el degut inventari té dret a la quarta trebel·liànica, si el testador no l’ha prohibida”.

En principio, pues, y en ello están de acuerdo casi todos los autores, se trata de una pars bonorum, esto es, una parte —cuarta— de los bienes de la herencia. Así lo proclama paladinamente el art. 233 del Código: “La trebel·liànica consisteix en la quarta part dels béns relictes pel fideïcomitent, deduïts...”. Ahora bien, debe reconocerse que tras la regulación del Código su naturaleza no está tan clara y en ello coincide también gran parte de la doctrina. El hecho de que la cuarta pueda detraerse en una o varias veces y el hecho de que la cuarta pueda pagarse en dinero (previsiones contenidas en el tercer párrafo del art. 233 citado), separándose

de los precedentes romanos, ha empañado fundamentalmente su naturaleza jurídica. Ahora ya no puede sostenerse tan contundentemente que el fiduciario resulta ser un condómino de los bienes de la herencia, como se había dicho, y hoy algún autor opina que la cuarta trebeliánica se asemeja a una pars bonorum mientras el fiduciario es heredero y se acerca a una pars valoris bonorum al deferirse el fideicomiso y pasar a ser heredero el fideicomisario.

Es cierto que, como dice el recurrente, la doctrina no se ha ocupado con detenimiento de quién ha de soportar o ha de beneficiarse del detrimento o incremento de valor de los bienes de la herencia cuando la cuarta no se detrae en el momento del inventario, sino en momentos posteriores (cual es el caso) o, incluso, en el momento de la restitución, agudizado el tema además aquí por el largo tiempo transcurrido entre esos dos momentos (inventario y detracción) y el notable incremento patrimonial que han experimentado los bienes inmuebles en los últimos decenios. Pero ello no quiere decir que una exégesis rigurosa de los preceptos legales no conduzca a una solución única; solución que siempre habrá de tener en cuenta, a fin de evitar enriquecimientos injustos, la especial posición en que se encuentra el heredero fiduciario, que realiza por sí y ante sí el inventario, que adjudica a los bienes de la herencia el valor que considera oportuno y que se hace pago de la cuarta trebeliánica cuando le resulta conveniente.

Pues bien, esta exégesis justa es la que han realizado las sentencias de instancia. Los preceptos legales que son de aplicación al caso no resultan antinómicos como dice el recurrente; tampoco contradictorios.

Tales preceptos son el 218 y el 219 del Código de sucesiones.

El primero de ellos faculta al heredero fiduciario a enajenar (y a gravar también como libres) bienes de la herencia para detraer la cuarta trebeliánica (caso tercero de dicho precepto).

El segundo artículo establece determinadas reglas de aplicación para el caso del artículo anterior (según reza su encabezamiento) facultando al heredero a disponer de otros bienes, que puede adjudicarse, adjudicarse en pago, vender, hipotecar o pignorar, mas, en este caso, se expresa claramente que “les adjudicacions són fetes per valor dels béns al temps d´ésser efectuades” (regla primera del precepto, inciso final). En definitiva, la ley establece que, si no hay dinero en la herencia (cual es también el caso), el heredero fiduciacio para efectuar la detracción de la cuarta trebeliánica puede enajenar o adjudicarse bienes, pero en este caso las adjudicaciones lo serán por el valor actual de tales bienes.

La misma regla de derecho viene aplicada a las legítimas, por el juego de los artículos 355 y 364 del Código. Según el primero, el importe de la legítima es la cuarta parte de los bienes de la herencia, formada por las reglas que determina el mismo precepto, la primera de las cuales parte del valor que los bienes tienen en el momento de la muerte del causante. El segundo precepto dispone que “els béns de l’herència que serveixin com a pagament de la llegítima s’estimen per llur valor al temps d’efectuar-se fefaentment la designació o l’adjudicació”.

En definitiva, queda hoy en manos del fiduciario hacerse pago de la cuarta al momento de efectuar el inventario o no hacerlo entonces y deferirlo para un momento posterior, pero, en este caso, el sobrevalor y desvalor del bien inmueble, cuando no hay dinero en la herencia, corre a su cargo, es decir, a su beneficio o perjuicio. Como sucede con los demás bienes de la herencia, cuando, como aquí, el fiduciario no ha determinado en el momento del inventario los bienes concretos que integran la cuarta trebeliánica, lo que en absoluto puede perjudicar al fideicomisario que no intervino en la formación de aquél.

Todo lo anterior conduce a desestimar el recurso y a confirmar la sentencia en su integridad.

Tercero. De conformidad con el art. 398 de la LEC no se hará expresa imposición de las costas causadas, al entender la Sala que el tema planteado presentaba serias y razonables dudas de derecho.

Así pues,

FALLAMOS

La Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Catalulunya acuerda: Debemos desestimar como desestimamos el recurso de casación interpuesto por la procuradora de los tribunales Dª. Joana Menem Aventín, en nombre y representación de D. X1 , contra la Sentencia dictada en fecha 8 de abril de 2002 por la Sección Duodécima de la Audiencia Provincial de Barcelona en el rollo de apelación nº 57/2002 procedente del incidente 372/2000 tramitado en el Juzgado de Primera Instancia nº 30 de Barcelona; en consecuencia, confirmamos y declaramos firme la misma, sin hacer expresa imposición de las costas causadas.

Notifíquese a las partes personadas y, con testimonio de la misma, devuélvanse a la Sección indicada el rollo y las actuaciones del Juzgado.

Así lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

 
 

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